Ha pasado una cosa. Ayer volví a escribir en el blog. Sin esperar que nadie se metiese, porque de alguna forma pensaba que nadie se metería después de tanto tiempo sin dar señales de vida. Por eso no me sorprendió el no recibir ningún comentario. No los esperaba, así que ni siquiera había notado la ausencia.
Aún así estaba feliz. Feliz por haber publicado y porque acababa de hacer unas fotos que me tenían más feliz aún (ahí me veis más egobloguera que nunca, atentos a las superposes.)
El caso es que me disponía a publicar estas superfotos de las que os hablo y que podéis ver en este post y...¡sorpresa! ¡Si que había comentarios! (Y es que se me había olvidado que entre las remodelaciones del blog había incluído la moderación de comentarios porque me estaban llegando muchos comentarios spam.
No me considero una persona especialmente "lagrimita, lagrimita, os quiero, sois los mejores" (¡ni que hubiese ganado un oscar!), pero...tengo que confesar que me han hecho una ilusión tremenda esos seis comentarios que he recibido inesperados. "lagrimita, lagrimita, os quiero". Sois los mejores.
Y cambiado de tema...no me digáis que no es divina mi falda. Es uno de mis hallazgos vintage, por lo que podemos decir que puede llevar mi marca: LIKE vintage (lo siento por la autopublicidad, pero una necesita comer...y un yate).
Pronto más trocitos de mi adorado armario.
:D






